¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias?
Existe una relación natural, en algunos casos más y en otros menos, con todas las concepciones de aprendizaje; toda competencia es adquirida mediante procesos de aprendizaje que van desde los más tradicionales y poco autocríticos –es el caso del conductismo- hasta los más identificados con el aprendizaje autónomo e impulsor del seguimiento personal, hasta en los aspectos de la evaluación.
En virtud de lo anterior destaco brevemente los aspectos de las teorías del aprendizaje –de acuerdo al cuadro sinóptico atribuido a Pere Marqués- que inciden en la construcción de competencias:
Constructivismo
El condicionamiento operante es una cadena de esfuerzos de ensayos y repeticiones, en los que a través del asociacionismo la persona memoriza las acciones que le dieron resultados positivos. Esta secuencia crea una enseñanza programada que muy bien puede ser requerida en competencias de naturaleza elemental, de metodología operativa rutinaria o de memorización teoría básica.
Teoría del procesamiento de la información
Mediante la captación y filtro de la información de su interacción con fenómenos sensoriales, externos a la persona, se presenta un almacenamiento momentáneo en los registros sensoriales y de entrada a la memoria. El individuo codifica la información y la clasifica de acuerdo a su importancia y aplicación. En este “archivo mental” la información se recupera de acuerdo a situaciones que demanden la respuesta de conocimientos, por parte de la persona. Se relaciona con competencias cognitivas en las que el alumno debe dar respuestas concretas a planteamientos indicados por un evaluador.
Aprendizaje por descubrimiento
El alumno fomenta competencias de análisis crítico y resolución de problemas al ser inducido a prácticas de experimentación directa, cuyos resultados, satisfactorios o frustrantes le conceden un aprendizaje por penetración comprensiva, desechando productos que le son irrelevantes; la práctica de la inducción le permite utilizar estrategias heurísticas y se da cabida a un pensamiento divergente. La misma dinámica experimental lo encamina a la revisión y ampliación periódica de los conocimientos adquiridos, creando así un currículo espiral. Vemos aquí la aplicación franca de competencias disciplinares como: el lenguaje matemático, la representación científica y las habilidades de comunicación.
Aprendizaje significativo
A partir de condiciones para el aprendizaje –significabilidad lógica, significabilidad psicológica, actitud activa y motivación-, se establece una relación semántica entre el conocimiento previo y lo nuevo por asimilar; con estos antecedentes el alumno descompone sus andamios cognitivos existentes y tras una etapa de análisis crítico asocia sus más recientes “adquisiciones” en una nueva estructura mental (proceso de andamiaje). De acuerdo a sus intereses intelectuales, el alumno otorga una funcionalidad a los aprendizajes recientes. Las competencias que se basan en el análisis crítico se alimentan del fondo y formas de este tipo de aprendizaje.
Psicología cognitivista
Todo el bagaje cultural que se refleja en las actitudes y acciones de la persona, tiene que ver con el conjunto de conocimientos que se aplican ante situaciones que la vida misma le va presentando. Es el sentido de crear una formación integral en el estudiante. Por esta razón relaciono el postulado: “el aprendizaje es un proceso activo”, que la psicología cognitivista plantea en la relación de condiciones internas –motivación, captación y comprensión- con las externas, vistas en las simulaciones de escenarios que el profesor plantea al estudiante. El recuerdo de conocimientos anteriores, la generalización del cuestionamiento, la aplicación de alternativas de respuesta y la ejecución de la solución –con su natural refuerzo, si es acertada-, se convierten en competencias de gran valía para el individuo.
Constructivismo y socioconstructivismo
Al ubicarnos en las más caras situaciones del auto aprendizaje, en donde la persona designa el momento, dosis y praxis de sus necesidades de conocimiento podemos considerar que las competencias disciplinares, que anteriormente señalé oportunas en otras condiciones de aprendizaje, alcanzan una potencialidad mayor, ya que los conocimientos técnicos y las habilidades de comunicación se asocian a las inquietudes sociales que una población demanda. Es así que el estudiante se halla en la inmejorable posición de verificar sus acciones y propuestas en la mejora continua del nivel cultural y económico de sus entornos sociales, agregando un desarrollo sustentable de los recursos naturales con los que esa población coexiste. Está de más decir que la competencia disciplinar de las ciencias sociales se justifica a la medida exacta.
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Cada tipo de aprendizaje nos orienta para cimentar un proceso educativo eficiente ante la diversidad de estudiantes que tenemos, por eso no debemos descalificar la utilidad de ellos.
ResponderEliminarSaludos... Wilfrido Rivera M.